Entre los muchos blogs que leo, está Blogback Mountain, el “Diario de un gay” que está entre las bitácoras de la versión digital de El Mundo. A mí también me sorprendió al llegar a él.
El blog está escrito por un hombre homosexual que está muy salido. Pero mucho. La mayoría de las entradas que he leído versan sobre su vida sexual y a veces sentimental de alguna u otra manera. Bueno, estamos acostumbrados a blogs como éste, yo por ejemplo también leo desde hace tiempo el blog de una hija de puta con clase, como ella dice, Me toco, luego existo.
Pero claro. Este blog está escrito por un homosexual. El caso es que hoy ha vuelto a escribir tras sus vacaciones (mira, como yo), y el post hablaba de lo que se la ha ido la olla en Portugal, y que ha follado mucho. Con más o menos gracia, y contándolo de manera más o menos interesante. Esto siempre es muy subjetivo, y como nadie obliga a nadie a leer un blog, y de éstos hay millones en la red para elegir, supongo que cada uno puede leer y escribir lo que dé la gana.
Obviaré que siempre hay gente que insulta y que critica a los autores de los blogs sólo porque no les gusta lo que han escrito, o porque no les ha parecido interesante o gracioso. Y cuanto más leído es un blog, más de esos pesados aparecen (y si no, leed los comentarios que dejan en Espoiler, siempre, es que no falla). No, lo que me ha sorprendido entre los comentarios en este diario de un gay es la cantidad de gente diciendo gilipolleces como “qué deshonra para la comunidad gay”, “qué blog más patético” y “estás haciendo un flaco favor a los gays”. Vamos, lectores de El Mundo, que me esperaba algo más insultante y homófobo.
Como ya he dicho, lo malo del blog es que esté escrito por un hombre homosexual. Si alguien fuese a un blog de una chica que cuenta su vida sexual y le dijese “qué vergüenza para las mujeres”, quedaría como machista. Y no veo la diferencia.
Homofobia, machismo, xenofobia, etc. Son todos lo mismo. Tratar y ver de manera diferente a un grupo social que en algún momento es o fue minoría en algún sentido, y que muy posiblemente tiene que esforzarse más que los demás para estar a su altura. Directamente os copio mi comentario en el blog, pues ahí expreso mi opinión:
Buf, ¿por qué siempre que hay un homosexual de por medio, hay gente a la que le parece patético lo que hace, haga lo que haga? ¿Por qué la gente piensa que cuando un homosexual habla, pretende hablar por todo el mundo?
Éste es un blog de una persona que está salidísima (dios mío, lo estás, pero mucho, ¿eh?), y que cuenta historias de su intimidad sin ningún tapujo. Y además consigue que sea divertido.
¿Por qué hace ningún favor, ni flaco, ni gordo, a la comunidad homosexual?
Tú sigue así, contando lo que te salga de la polla (no digo que nunca mejor dicho, porque es muy obvio), que a mí me encanta leerlo. Y eso que, siendo gay, no me suelo sentir identificado con lo que escribes. ¿Y qué? ¿Es que tenemos que llevar la misma vida? Que le jodan a la gente que dice gilipolleces.
Al fin y al cabo, Martín Lobo, el autor de Blogback Mountain, es una persona que escribe un blog sobre un tema en concreto y con un tono en concreto. Como yo. Lo malo es que ha utilizado su condición de homosexual para distinguir a un blog que, en resumen, iba a hablar de su vida sexual (visto así, a lo mejor no es tan malo, y es más bien lógico), con lo que ha brindado a los posibles lectores con mil maneras de criticarlo, por un lado o por otro. Pero yo me lo paso genial leyéndole.
