Abrams es un genio del marketing, lo dije, lo digo y lo diré, y ha filtrado sacado a la luz el piloto (un capítulo doble) de su nueva serie que estrenará la FOX dentro de dos meses.
Digo, tras ver el doble capítulo que más que eso parece ser una película, que resulta ser lo que cabía esperar, por suerte. Leí hace poco que Fringe sería el tipo de serie que le encanta ver a J.J. (permitidme que me tome estas confianzas, que ya lo nombro bastante). Y por lo que habíamos visto, podíamos suponer que tendríamos muchas dosis de misterio, ciencia-ficción, poderosas y malvadas corporaciones y personajes carismáticos. Y de hecho, acabo de definir el piloto de su nueva serie.
Y los que se esperaban un nuevo Lost (entre los que no me cuento), se darán, si no lo han hecho ya, con un canto en los dientes. La primera razón que se me ocurre es: ¿a quién se le ocurre imaginar algo parecido a Lost? Esas cosas pasan cada diez años o así.
El piloto, como capítulo (o película) en sí, es una historia autoconclusiva al 90%, si no fuera por ese cliffhanger final. Una hora y media entretenida que sirve a la vez para presentarnos a la sufrida protagonista y a todos sus importantes secundarios. El guión es completamente suficiente y perfecto en su estructura: una línea narrativa llena de obstáculos que se suceden y que llevan al espectador, casi sin enterarse, al final. Cuando consigues eso en un guión se suele crear una extraña inercia con la que tienes la mitad del trabajo hecho.
Si además encontramos algún que otro giro que no se ve venir, pues tenemos una presentación de serie que sin duda consigue lo que quiere: ganar espectadores. 
¿Y la serie? Pues lo que será lo podemos suponer en dos conversaciones: en la que el doctor Bishop le cuenta a su hijo y a la protagonista el tipo de experimentos que se llevaban a cabo antes de que le cerrasen el laboratorio, y aquélla en la que Broyles (alias el negro de Lost que persigue a los Oceanic Six y que metió en la cabeza de Locke la idea de la Expedición) enumera algunos casos de los que investiga su departamento, una escena por cierto bastante espeluznante.
Es una serie sin un final definido (no como Lost), más cercana a Expediente X, que puede llegar a ser muy interesante, y tan de culto como la de Mulder y Scully. Aunque es muy pronto para decirlo. Una excusa para mostrar un montón de idas de cabeza sobre ciencia y fenómenos paranormales. Y esas cosas molan.
Decir que al acabar de ver el piloto, a Toni y a mí nos entraron ganas de ver Expediente X desde el principio y de hecho lo vamos a hacer, así que las comparaciones son inevitables.
Lo mejor: entretenimiento sin pretensiones, ideas de Abrams, las canciones que se usan para este pre-air, que sin duda no serán las del piloto oficial (Señales, Lost, Sunshine y otra que conozco pero no sé qué es) la becaria y sus pelos, y los carteles frikis que nos muestran el lugar donde estamos. Serie de culto, seguro. Ah, y la señora manca de la misteriosa corporación.
Lo peor: que Peter a veces me recordara tanto a Sawyer. Y nada más.