Tontas y divinas

31 10 2008

Crueles intenciones es una película que siempre me ha encantado. Intento no decirlo demasiado alto, por miedo a que me peguen (aunque más riesgo corro cuando confieso que he visto unas 20 veces Vanilla sky y siempre

No, no puede caber aqui.

No, no puede caber aquí.

la he disfrutado). Pero el caso es que, una de las mejores cosas de la película es Selma Blair haciendo de tonta. Haciendo de tonta como también hizo en La cosa más dulce, película divertida donde las haya. Y haciendo de tonta como ahora hace en Kath & Kim, serie cuyo piloto acabo de ver.

 

Pero ahora el eterno personaje de Selma Blair se ha instalado en el contexto más adecuado posible. Podríamos decir: EEUU. Bueno, vale. Pero además, EEUU exagerado. Una parodia de EEUU de 20 minutos por capítulo, que nos muestra la intranscendente vida de una madre y una hija totalmente superficiales y estúpidas que veneran a personajes como Paris Hilton y que saben de memoria todos los cotilleos de Hollywood. Pueden cortar fácilmente una importante conversación sobre divorciarse o no si se acuerdan del modelito que se compraron el otro día.

Algunos tienen dudas sobre si la serie durará mucho, por ser demasiado exagerada, demasiado kitsch, demasiado cargada. Yo soy uno de los que ponen algo de fe en ella, porque me lo he pasado genial con el piloto, porque me encanta Selma Blair haciendo de tonta, y también un poco porque el marido tontito que “quiere tanto a Kim que es… increíble” me pone. Pero creo que esto lo tengo que decir tan bajito como lo de Crueles intenciones y lo de Vanilla sky.

Para que veáis de lo que hablo, os subo a youtube (y a dailymotion, el único sitio en el que me dejan subir el primer vídeo) dos muestras del piloto. Atención al “mexicano” de la primera escena. Me parto.








Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.