
Jackie es una yonqui en un hospital. Y no es House.
Mira, me encanta Nurse Jackie. Sinceramente, no es nada nuevo. Protagonista molona, secundarios molones, tramas fáciles de verano, algunas risas, algunos momentos emotivos en hospital, polémica a lo Showtime (drogadicción, adulterio, eutanasia, personajes oscuros y buenos a la vez, todo eso que en USA por lo visto les sorprende mucho y en nuestro país lleva haciéndose siglos en teatro y novela, ay por favor a veces me sorprendo de lo guay que soy).
El caso es que
- la protagonista es MUY molona: otros “personajes showtime” sorprenden y enganchan por su carisma; Jackie enamora porque, con todo lo especial que es, podría ser la vecina del 5º. Es real como ella sola. Y aunque no querría ser su marido, o su jefa, por sus detalles uno no puede evitar pensar que es una santa. Como le dice Zoey en el primer capítulo.
- los secundarios son MUY molones: y aún no he decidido si soy más fan de la adorable y patosa Zoey (y gran parte de su personaje hay que agradecérselo a Merritt Wever, esa cara, esa voz… a veces te tienes que reir con solo verla pasar por detrás en el plano), la enorme y sarcástica O’Hara, con su acento británico, imprescindible, o incluso la sufrida supervisora de enfermeras Akalitus, que al principio pensé que iba a ser un simple estorbo para Jackie, y ha resultado ser responsable de algunos de los momentos más graciosos de lo que llevamos de temporada.

Merritt Wever y Eve Best, imprescindibles.
- las tramas fáciles de verano funcionan muy bien, porque aquí “fácil” no es sinónimo de “simple”. Y además, con todas ellas, se está construyendo constantemente a los personajes, detalle a detalle, familiar a familiar.
- las risas son más de las que me esperaba. Porque esto es Showtime. Es decir, no estamos viendo una sit-com. Y con 7 capítulos de este dramedia creo que me he reído ya más que con la última temporada

Jackie haciendo horas extra
de How I Met Your Mother
. - los momentos emotivos de hospital son necesarios, y el caso es que nunca sobran. Sirven para retratar a los personajes aún más humanos. Es lo mejor de esta serie, la cercanía de sus guiones. Sus temas nos tocan a todos. Son los mejores casos de Grey’s Anatomy: no los de 3 montañistas que le han clavado un hacha a su compañero, ni los de 3 matrimonios que están liados los unos con los otros, sino dos ancianos que aceptaron hace tiempo que uno de ellos se iría primero, o una chica que empezaba a creer en el amor, y en la primera cita todo se tuerce.
- y la polémica Showtime… es mejor que nunca. Porque ya no se busca llamar la atención porque sí. Porque la enfermera Jackie trabaja en un hospital cristiano, y ninguno de los símbolos religiosos que aparecen busca ofender, como mucho crear algunas analogías. Y porque llaman Dios a un loco que se tira todo el día insultando a la gente desde su ventana del 5º, y no resulta ofensivo, sino adorable.
Lleva media temporada y ya la recomiendo, porque son 30 minutos de entretenimiento, buen humor, y compensación por lo que me están haciendo con Weeds.